1985. El dúo formado por Manolo García y Quimi Portet publica su primer álbum, "Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana", y en él viene escondido lo que acabará siendo uno de los grandes himnos del pop español.
La historia tiene dos polos. En uno, la letra narra la muerte de un soldado llamado Adrián en un frente de guerra anónimo, y la carta de amor que llevaba encima dirigida a su novia Milagros. En el otro está Quimi Portet con su propia confesión: "La escribí de cachondeo, para hacer una parodia de los cantautores trágicos y hacer reír a varios amigos. Nunca imaginé que la gente se la tomaría tan en serio, que lloraría con ella. Cuando me di cuenta de los sentimientos que provocaba, se acabó la coña."
El videoclip fue producido por "La Bola de Cristal", el icónico programa de TVE que lo estrenó, y la canción quedó clasificada en el puesto 87 de las 200 mejores canciones del pop-rock español según "Rolling Stone" en 2010.
Y el 3 de mayo de 2026, treinta años después de su disolución, 56.000 personas llenaron el Estadio Olímpico de Barcelona para verles reunidos de nuevo. "Querida Milagros" sonó, como no podía ser de otra manera, entre los primeros temas de la noche.
Esta mañana al salir a patrullar, hallamos muerto al soldado Adrián.
Como manda el reglamento procedimos a buscar los objetos que llevara.
Sólo hallamos esta carta:
Querida Milagros, llevo seis días aquí.
Te echo de menos, no puedo vivir sin ti.
He visto las explosiones brillando a mi alrededor.
Tengo miedo, no lo oculto, sólo me queda tu amor.
Por ahora la suerte me ha sonreído,
necesito verte, aquí no hay amigos.
No estaría de más que alguien me explicara
qué tiene esto que ver contigo y conmigo.
Querida Milagros, queda tanto por vivir.
Sería absurdo dejarse la piel aquí.
Querida Milagros, aún no he podido dormir.
Un sueño frío me anuncia que llega el fin.
Cuando leas esta carta háblales a las estrellas,
desde que he llegado aquí sólo he hablado con ellas.
He visto a los hombres llorar como niños,
he visto a la muerte como un ave extraña,
planear en silencio sobre los caminos,
devorar a un sol que es tuyo y es mío.
Querida Milagros, llevo seis días aquí.
Te echo de menos, no puedo vivir sin ti.
Querida Milagros, llevo seis días aquí.
Muchos han muerto, casi todos morirán.
Querida Milagros, me tengo que despedir.
Siempre te quiere: tu soldado Adrián.