Seattle, 1990. Alice in Chains grababa su álbum debut "Facelift" y necesitaba algo que los definiera. Lo encontraron sin buscarlo demasiado.
La letra la escribió Layne Staley después de una cena con ejecutivos de Columbia Records que eran vegetarianos y le explicaron cómo se crían los terneros en cajas pequeñas. Esa imagen, combinada con su rabia contra la censura mediática y gubernamental, dio forma al texto. Años después, en una entrevista con MuchMusic, Staley lo resumió con honestidad: "Estaba muy, muy colocado cuando lo escribí, así que significaba algo diferente entonces", dijo riéndose.
El efecto de guitarra distorsionado y casi vocal que abre la canción no es un pedal convencional: es un "talk box". La idea se le ocurrió al productor Dave Jerden de camino al estudio, cuando sonó "Livin' on a Prayer" de Bon Jovi en la radio.
En las notas del recopilatorio "Music Bank" (1999), Jerry Cantrell dijo: "Ese ritmo y ese peso fue cuando empezamos a encontrarnos a nosotros mismos; ayudó a Alice a convertirse en lo que fue."
El último concierto de Alice in Chains con Layne Staley, el 3 de julio de 1996, lo cerraron con esta canción. Un final que, visto desde hoy, tiene todo el peso del mundo.
I'm the man in the box, buried in my shit
Won't you come and save me, save me?
Feed my eyes, can you sew them shut?
Jesus Christ, deny your maker
He who tries, will be wasted
Feed my eyes, now you've sewn them shut
I'm the dog who gets beat, shove my nose in shit
Won't you come and save me, save me?
Feed my eyes, can you sew them shut?
Jesus Christ, deny your maker
He who tries, will be wasted
Feed my eyes, now you've sewn them shut
Feed my eyes, can you sew them shut?
Jesus Christ, deny your maker
He who tries, will be wasted
Feed my eyes, now you've sewn them shut